José Luis Puche

Desde los tiempos míticos de la laguna fatal de Narciso hasta el presente táctil de nuestros selfies en Instagram, el espejo siempre ha sido un «fenómeno-umbral» (como lo llama Umberto Eco) que marca los límites entre lo subjetivo y lo objetivo. Romper el espejo, fragmentar la imagen que en él se genera a través del reflejo, como hace José Luis Puche (Málaga, 1976), implica situar el espectador en un espacio otro. Descomponer la perspectiva (nos lo enseñaron las vanguardias cubista y futurista) conlleva evocar visiones diferentes y narraciones alternativas simultáneas. Diluyendo lo objetivo en lo subjetivo, los dibujos de Puche hacen presente lo ausente. El trazo preciso del artista, que convive con el gesto de un toque casi percusionado (herencia de su pasado de músico), plasma una sensualidad del drama mórbida e inquietante. Al mismo tiempo, desestructura nuestra percepción, obligándonos a dinamizar – a despertar – la vista y el intelecto.

 

—Nicola Mariani.

José Luis Puche, First movement for a wave, 2017. Carbón grasso sobre papel Saunders Waterford

José Luis Puche, Second movement for a wave, 2017. Carbón grasso sobre papel Saunders Waterford

José Luis Puche. Warbonnets Woman, 2017. Carbón sobre papel Saunders Waterford. 76 x 56 cm

José Luis Puche. Warbonnets Man, 2017. Carbón sobre papel Saunders Waterford. 76 x 56 cm

 

José Luis Puche, Contessina, 2016. Carbón sobre papel Saunders Waterford . 36.5 x 28.5 cm