Miss Van // Flor de piel

Del 26 de enero al 11 de marzo de 2017

Inauguración: 26 de enero a partir de las 19 horas

‘Flor de Piel’

Construir una trayectoria como la de Miss Van, basada en el sentimiento y la femineidad es un reto que requiere de principios fuertes y una tremenda determinación. Los primeros evitan que la línea se tuerza, mientras que la segunda se enfrenta a las comodidades del camino, a la caída en la monotonía que caracteriza a los artistas que transformaron su obra en producto masivo. En el caso de Miss Van, y en concreto, en las obras que componen ‘Flor de piel’, confirmamos la sutil evolución de su imaginario y la reafirmación de una fórmula que, sin desligarse de producciones anteriores, añade la profundidad que solo se obtiene por medio de la experiencia.
Más de dos décadas separan a la Miss Van que irrumpió en la escena del arte urbano con la Miss Van de ‘Flor de piel’. De pionera en un mundo complejo a mujer que contempla la distancia recorrida con sabiduría, con la capacidad para integrar todo lo aprendido en su obra aun sabiendo que las reglas del juego han cambiado en estos años. Los murales que nacían de la noche a la mañana a lo largo de la ciudad han sido sustituidos por proyectos ambiciosos que requieren de una preparación de semanas. Son esos murales enormes como fachadas el desafío del nuevo artista urbano, o del veterano que, como Miss Van, entendió que traer los orígenes al presente resulta más satisfactorio que volver a ellos. Aparte, los desplazamientos en el tiempo acostumbran a derivar en cambio, obligación a adaptarse desde el antes al después, de ahí que su esencia pictórica no se haya resentido al llevarla una vez más a los muros. Cada mural es un acercamiento formal distinto, un esfuerzo de ejecución y diferenciación, imponiéndose la calidad sobre la cantidad.
Perfeccionismo peligroso pero necesario, ya que ejerce de lenguaje a través del que Miss Van expresa su extrema sensibilidad. Esta sensibilidad que resulta crucial para su obra no siempre es práctica en su día a día. Por suerte, una de las ventajas de la madurez artística es identificar la debilidad para convertirla en motor artístico. El defecto, la duda, el entender que otros vienen detrás, el saberse referente de muchos artistas, en especial mujeres que como ella demostraron que no existen diferencias de género, solo gente creativa y esforzada, se suman a las incertidumbres que despierta el nuevo lienzo. Aunque en el fondo no sean más que gajes del oficio, caras de la pasión que te identifica.
‘Flor de piel’ es el fruto de una creatividad que conecta con las inquietudes del romanticismo clásico, con el yo autoconsciente que anda tras una nueva perspectiva, que indaga a través de sus sentidos en lo sublime… Retóricas íntimas, personales, que buscan verdades en el interior de la densa selva de las emociones humanas. Miss Van pasea por esos interiores, el suyo, el nuestro, y recolecta las semillas que germinarán en sus obras. Es un ejercicio de cortejo, con un erotismo excelso y constructivo, capaz de establecer nuevas y profundas líneas de diálogo.
Se afirma en muchas ocasiones que los personajes de Miss Van son representaciones de la propia artista, más la clave, en su caso, no discurre entre lo que parece, sino en lo que realmente es, en las esencias, en el conocimiento, en mantenerse fiel a uno mismo en un mundo de hostiles apariencias.

—Bill Jiménez

 

Miss Van, Blue Bird, 2016. 55×46 cm. Acrílico sobre lienzo.

Miss Van, Filles de Joie, 2016. 150×150 cm. Acrílico sobre lienzo.

Miss Van, Hold me with your hands 1, 2017. 19×16 cm. Lápiz sobre papel.

Miss Van, Hold me with your two hands 2, 2017. Lápiz sobre papel.

Miss Van, Hold Tight, 2017. 30×30 cm. Lápiz sobre papel.

Miss Van, Lady Blue 1, 2016. 80×65 cm. Acrílico sobre lienzo.

Miss Van, Mask 1, 2016. 30×30 cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Mask 2, 2016. 27×27 cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Overflow, 2016. 30×30 cm. Lápiz sobre papel.

Miss Van, Overflow, 2016. 30×30 cm. Lápiz sobre papel.

Miss Van, Soft Blindness 1, 2016. 41×31 cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Soft Blindness 2, 2016. 41×31 cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Soft Blindness 3, 2016. 41×31 cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Softness, 2016. 150×114 cm. Acrílico sobre lienzo.

Miss Van, Tiny Muse 1, 2016. 21×25 cm. Óleo sobre madera.

Miss Van, Tiny Muse 2, 2016. 16×21 cm. Óleo sobre madera.

Miss Van, Tiny Muse 3, 2016. 16×21 cm. Óleo sobre madera.

Miss Van, Tiny Muse 3, 2016. 16×21 cm. Óleo sobre madera.

Miss Van, Tiny Muse 5, 2016. 16×21 cm. Óleo sobre madera.

Miss Van, Unbalanced 2, 2016. 56x44cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, Unbalanced 3, 2016. 56x44cm. Lápiz y acrílico sobre papel.

Miss Van, While I was waiting for you I, 2015. 100×81 cm. Acrílico sobre leinzo.

Miss Van, While I was waiting for you II, 2015. 100×81 cm. Acrílico sobre lienzo.