Ramon Surinyac
Más sobre el artista
La obra de Ramon se basa en un juego con el espectador en el cual vemos la doble interpretación de la naturaleza.
La diferencia entre la pintura y la fotografía es que la pintura puede dar a la obra cierta subjetividad de la cual carece la fotografía. Ramon juega con esto, haciendo un tira y afloja entre la figuración y lo abstracto.
Como espectador, al ver la obra desde lejos, parece una fotografía, un reflejo objetivo de la realidad, pero a medida que nos acercamos, vemos cómo estas formas que solemos ver en el paisaje de manera fija en la obra de Ramon empiezan a disgregarse.
Este es un efecto que la fotografía no puede lograr, ya que captura la imagen tal cual es, pero la pintura permite dotar a la obra de una mirada distinta que además puede variar según quien la observe.
El objetivo entonces es hacer una obra en movimiento que provoque una sensación de inestabilidad y una percepción subjetiva de la naturaleza, la cual el artista utiliza como base.